Ilusiones, sueños, esperanzas...eso que te da la vida, y tan fácil te la quita. Que bien vive el iluso, que bien vive el creyente, ambos viven por algo, por un sueño, una ilusion...
Me creí el pesimista, el utilitarista, el pasota, el egoísta... pero me equivoqué. Me pusieron delante de mí la bandeja del sueño, y me dejé llevar, quizás ambriento ya, desde hace mucho, de tan preciado plato, y casi llegas a rechuparte los dedos, cuando de repente ves desvanecerse la comida de dicho plato, y es entonces cuando vuelves a la realidad, y vuelves a ver el sueño que era, y vuelves a sentirte engañado.
Pero, ojalá todos los engaños fuesen así, porque...
¿quién no querría volver a ser engañado?
Despedida y cierre
Hace 16 años
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