martes, 2 de junio de 2009

Huele a sexo.

Mmmm... entro en cama, y cada centímetro de sábana huele a ti. Aún quedan los restos de nuestros juegos... los aromas de los caminos recorridos... los ecos de tus gemidos...

El recuerdo de tu cuerpo sobre el mío, de tu tacto, del contacto de nuestras pieles húmedas... de tus ojos pidiéndome cosas... de tus manos colocando las mías. Del camino marcado por mis labios recorriendo tus curvas... de los mordiscos, de los arañazos...

De agarrarte fuerte, por tener miedo a perderte. De poseerte una y otra vez, por no desear otra cosa.

Aún respiro ese aire de pasión, que ha impregnado toda mi habitación, durante toda la tarde... ese aire de deseo, de excitación, de placer... aún huele a sexo.