domingo, 29 de abril de 2007

Mounstrole

Deforme, masacrado por mis propias heridas, hechas por el mismo ser que soy, en esos momentos de desesperación, cuando los poros de mi piel estallan por ver su reflejo en el espejo, cuando mis ojos lloran sangre para tapar toda mi cara con ella... ... odio cada parte de mi, pues todas sobresalen en incoherente dirección, odio más que a nada mi yo pensante, pues ni esto sabe hacer, odio todo el recipiente que me cubre, pues cada vez es más pesado, grasiento...apesta. No debería estar ahí, pues tras él se esconde algo más horrible, algo que ni la más profunda oscuridad ocultaría. Un ente inexistente mugriento, contradictorio, corrompido por sus propios pensamientos, que ya no cree ni en su supervivencia, que se repugna cada vez que capta alguna impresión de su propia existencia, que siente una profunda aversión a todo él. ...no puedo más. Material vicioso e infecto que me rodea a todas horas, pero tan sólo es materia. Mi ser, mi pensamiento, me produce náuseas, rehuyo de él, pero no consigo despegarme de él, y cada vez me odio más por ello... siento que en realidad es un ser que me posee, que siente el mismo odio que yo hacia él, pero estos días me está ganando la batalla ...me odio, odio mi mortalidad, mi imperfección, mi impotencia, mis contradicciones, mi confusión, mis ilusiones perdidas, mis ideales rotos, mi moral de esclavo, mi forma de camello, mi aceptación, mi mundo, mi yo... me odio.

jueves, 26 de abril de 2007

Historias del imperio del sueño

“Días extraños, donde el tiempo se alarga… no me quieres, pero a veces, algunas noches, algunos momentos, me dejaste poseerte, y son esos momentos cuando me vuelvo mágico y fabrico para ti ese precioso sueño, en el cuál espero que te quedes mucho tiempo, pero entonces despiertas… Y ya no soy tuyo.

Sé que te gustan mis sueños, pero qué son, sino ilusiones… Me muero porque entres en mi reino, y vuelvo a morir cuando te vuelves a ir. Todos los días pido, que entres en mi mundo y te quedes un rato, para de nuevo intentar conquistarte, pero a veces ya no vienes y cada vez te vas más pronto, hasta que me abandonaste…

Aún soy capaz de hacer esos sueños, porque cuando te veo, vuelvo a sentir esa magia, que siempre he sentido, y no se debilita con el paso del tiempo, sino que parece que se fortalece… pero tú pareces tener otros sueños, visitar otros mundos…quizás te cansaste del mío, quizás nunca te gusto y sólo estabas de paso, pero yo sigo esperando en la parada, para recogerte, y el día que te dejes caer, recordarás los sueños pasados, te asombrarás con los nuevos, y tendrás que volver a decidir si te vas o te quedas…

Pero pase lo que pase, yo siempre tendré sueños para ti, porque una vez los tuyos me conquistaron a mí, y tan sólo deseo que se vuelvan a fusionar con los míos…”

martes, 17 de abril de 2007

Levántate y anda

Levántate, ve al baño, sonríele a ese espejo, échate unas carcajadas con esa cara que ves al otro lado, siéntete libre, orgulloso de ti mismo, sin complejos, sin tristezas, porque tú y sólo tú eres dueño y señor de tu vida. Y el resto de la gente que pase por ella, son simples historias, algunas más bonitas que otras, pero párrafos, al fin y al cabo, de la gran historia que va a ser tu vida.

Puede que alguna idea lleve más de dos párrafos, y puede que otra sólo ocupe una frase, y sea la frase más buena de ese texto. Ríe, por todas esas frases desconocidas, que tendrás que ir descubriendo poco a poco, por esas frases felices de las que aún no te has reído, de esas frases tristes que superarás...

Ríete de tu vida, porque la vida es para reírse, para ser feliz, pero ante todo, nunca dejes de sonreir ante ese espejo...

jueves, 5 de abril de 2007

Recuerdos en espejos

Me levanto sólo. Me destapo y noto como el calor se va, quedando una sensación fría, que me impulsa de nuevo a meterme en cama. Y es entonces cuando el frío me despierta, cuando comienzo a recordar...
Estoy en la cama, y tan sólo huelo su olor, me levanto, y la veo sentada en mi ordenador, o tirada en la cama esperando a que yo m siente junto a ella o le ponga una película. Salgo de la habitación, recorro el pasillo, miro en los espejos mi reflejo de recién despertado, y entonces la vuelvo a ver a ella, llendo hacia todos los espejos de mi casa, para peinarse, mirar si tiene bien las cejas, o cualquier otro minúsculo detalle, el cuál a mí me encantaba, e iba por detrás y la apartaba. Huyo de los espejos, salgo del pasillo. LLego hasta la cocina para beber agua, donde siempre entraba yo para cualquier tontería y ella me seguía, cuando voy hacia el salón, ya la veo ahí acostada, poniéndose sus gafas para ser capaz de ver la televisión. Voy al baño para mear, y lo veo encharcado, porqué será.
Me cambió rápido, para ir a la calle, y en el ascensor vuelvo a ver un espejo, salgo del portal y m entranganas de ofrecer un pitillo. Quiero ir hacia ese parque para fumar, pero esta vez sólo voy. Sigo caminando y veo bares, que son espejos para mí. En plazas y parques recuerdos más lejanos hay, que ahora aflotan, y recuerdo con claridad. Vaya a donde vaya, ahí están, y cada vez que los veo, cada vez que me miró en un espejo, cada vez que alguien produce un sonidito de esos tan peculiares, cada vez que digo esas expresiones que ahora forman parte de mi vocabulario, cada vez que alguien me llama como ella lo hacía, cada segundo que pienso en ella, no puedo evitarlo...
...me sale una gran sonrisa, y una lágrima detrás.