Me levanto sólo. Me destapo y noto como el calor se va, quedando una sensación fría, que me impulsa de nuevo a meterme en cama. Y es entonces cuando el frío me despierta, cuando comienzo a recordar...
Estoy en la cama, y tan sólo huelo su olor, me levanto, y la veo sentada en mi ordenador, o tirada en la cama esperando a que yo m siente junto a ella o le ponga una película. Salgo de la habitación, recorro el pasillo, miro en los espejos mi reflejo de recién despertado, y entonces la vuelvo a ver a ella, llendo hacia todos los espejos de mi casa, para peinarse, mirar si tiene bien las cejas, o cualquier otro minúsculo detalle, el cuál a mí me encantaba, e iba por detrás y la apartaba. Huyo de los espejos, salgo del pasillo. LLego hasta la cocina para beber agua, donde siempre entraba yo para cualquier tontería y ella me seguía, cuando voy hacia el salón, ya la veo ahí acostada, poniéndose sus gafas para ser capaz de ver la televisión. Voy al baño para mear, y lo veo encharcado, porqué será.
Me cambió rápido, para ir a la calle, y en el ascensor vuelvo a ver un espejo, salgo del portal y m entranganas de ofrecer un pitillo. Quiero ir hacia ese parque para fumar, pero esta vez sólo voy. Sigo caminando y veo bares, que son espejos para mí. En plazas y parques recuerdos más lejanos hay, que ahora aflotan, y recuerdo con claridad. Vaya a donde vaya, ahí están, y cada vez que los veo, cada vez que me miró en un espejo, cada vez que alguien produce un sonidito de esos tan peculiares, cada vez que digo esas expresiones que ahora forman parte de mi vocabulario, cada vez que alguien me llama como ella lo hacía, cada segundo que pienso en ella, no puedo evitarlo...
...me sale una gran sonrisa, y una lágrima detrás.