Aparecen nuestros demonios cuando menos los esperamos, en la calma que precede a la tempestad, en la paz, en la alegría, en los sitios más insospechados de nuestra mente, en el momento exacto en que mostramos un diminuto punto de debilidad, solo entonces, estos se manifestarán, y nos intentaran hacer ver, esa parte de oscuridad que tenemos, como todos los seres, e intentarán que seamos atraidos por esa oscuridad...Que sigamos los caminos de la luz, que nos lleven a la oscuridad, pues toda oscuridad esta unida por cuerdas de luz y toda luz esta unida por cuerdas de oscuridad. Nosotros decidimos cual domina nuestra esencia, aunque la decisión ya esta tomada desde el día en que nacemos.Oh, seiscientos sesenta y seis criaturas de las tinieblas de la primera generación, venir a mí, y dejarme ver la oscuridad, enseñarme la sabiduría del caos, y dejadme creer, convertirme...