sábado, 12 de abril de 2008

Sensaciones que cambian...


A las 16.45 coges el tren para volver a casa. Sabes que te quedan un par de horas para llegar. Te sientes cómodo, pues tienes ganas por volver, y vas acompañado de un buen amigo, estás un poco lento en tus pensamientos, tu cabeza esta resentida de la fiesta de ayer.

Subes la maleta para apoyarla y olvidarte de ella hasta tu parada. Sacas el mp3, pues puede que necesites música, y ya colocas el billete sobre la mesa, por si te duermes y tu amigo se lo da al revisor y así no tendrás que despertarte. Te acomodas como puedes, aunque sabes que a la media hora tu culo se resentirá de estar siempre en las mismas dos posiciones.

Y es entonces cuando tienes dos impresionantes horas para pensar...quizás para recordar lo que ayer pasó...lo que ayer sentiste... y más lejos... lo que sentías ya hace...

Todo está enlazado, dicen que las comparaciones son odiosas, y es cierto, pero todas ellas forman parte de nosotros, y es nuestra manera de medir lo nuevo, comparándolo con lo viejo. Ayer, ayer, ayer... y entonces empiezas a recorrer diferentes dias, buscando la misma sensación...

Dias en que de un momento a otro, alguien es para ti una cosa, y al momento siguiente otra. Y te das cuenta de que odias esos momentos incontrolables...porque no te suele gustar el cambio que estos provocan, pues muy pocas veces son favorables, por no decir nunca. Y es que en mi caso...hablo de ellas. Puedes estar toda una noche con una persona, hablando, riéndo... y no sentir nada... y en un momento, en una fotografía tomada por nuestro pensamiento, viéndola bailar con otro... y tu mundo cambia.

Otros días... puedes sentirlo todo por ella... pensar en vuestro futuro...creer que lo tienes más claro que nunca... y al día siguiente, no quieres llamarla, te da igual si la ves o no...te apetecería coger un bus y marcharte, dormir solo.

Al final...vivas el momento que vivas, vivas el cambio q vivas...tienes que saber que en ambos momentos, existe una cosa fija, y es que tu, serás tu. Y no importa lo que sientas o dejes de sentir por otra persona...porque siempre estará primero lo que sientas por ti. Así que, se feliz contigo mismo, se consecuente contigo mismo, quierete a ti mismo... y más tarde podrás pensar en querer o sentir algo por otras personas...pero que eso no te preocupe, pues nunca podrás controlarlo por completo. Ríete de los momentos que no entiendas, ríe cuando algo te parezca increíble, ríe cuando estés confuso, ríe cuando querrías estar con alguien y no puedes, ríe cuando querrías irte solo, pero no lo haces por temor...ríe siempre.

Cojo aire, me pongo los cascos y le doy a la opción de aleatorio, pues me sirve cualquier canción de las que tengo, me da igual que sean alegres, o que sean tristes, que me recuerden a alguien, o que me recuerden un adiós... o una fantasía... me da igual... porque me siento bien, me siento capaz de enfrentarme a todo, y hoy, ahora, y siempre, eso es lo que importa.

1 comentario:

Etèria dijo...

¿Puedo sacarme el sombrero? Aléeee pues fuera.

Como tu dices y has expresado de forma fantastica podemos intentar controlarlo todo, cambiarlo... Pero si no aprendemos primero a querernos y valorarnos a nosotros mismo de nada servira el esfuerzo y más teniendo en cuenta que esos cambios hacia los sentimientos que nos producen los demás tienen vida propia.

Besos y feliz semana.