lunes, 9 de julio de 2007

Cuando fuimos amantes

Un día, una noche... lo eres todo para mí. Eres todo lo que tengo, todo mi deseo. Recuerdo tu cuerpo, cada curva, cada tacto, cada beso que me diste, cada sonido que hiciste, cada gesto, cada guiño, cada mirada, cada caricia, la forma en que me tocabas, la forma en que me hiciste creerme dios, la forma en que dejabas de tocarme, para volver a hacerlo de nuevo, y darme esa vida.

Esa noche fuiste mi diosa, pues no quería otra cosa que no fueses tú, deseaba cada milímetro de tu cuerpo, cada parte, cada sentimiento, deseaba poseerte por completo. En tu mirada, veía mi ilusión, en tus besos mi felicidad, en nuestras lenguas la pasión, en nuestras manos el sentimiento, en los cuerpos el deseo, en la respiración el paso del tiempo.

Todo fue cálido, éramos complices de una misma mentira, y nos reíamos de nuestros secretos, de nuestras historias... Yo confiaba en tu mirada y tu en la mía.

En una noche nos habíamos convertido en amantes.

En un momento fuimos amigos...
en un instante éramos conocidos.


Pasaron los días, y esa noche se convirtió en un recuerdo, en un sueño, en una ilusión, en una mentira... Nos volvimos a convertir en los desconocidos que éramos, con un sueño en común, con un engaño más...


Querría volver a ser engañado, una noche más.

2 comentarios:

Etèria dijo...

Pero que bonitoooo.... Me gusta cuando las palabras saben a inocencia. Yo también quiero ser engañada, una noche mas.

Un beso.

Anónimo dijo...

Yo tampoco sabia que tenias uno destes jaja

Bueno,te dejo firma cutre que no me la doy currado mejor xDDD

Enga cuidate tio!