domingo, 29 de abril de 2007

Mounstrole

Deforme, masacrado por mis propias heridas, hechas por el mismo ser que soy, en esos momentos de desesperación, cuando los poros de mi piel estallan por ver su reflejo en el espejo, cuando mis ojos lloran sangre para tapar toda mi cara con ella... ... odio cada parte de mi, pues todas sobresalen en incoherente dirección, odio más que a nada mi yo pensante, pues ni esto sabe hacer, odio todo el recipiente que me cubre, pues cada vez es más pesado, grasiento...apesta. No debería estar ahí, pues tras él se esconde algo más horrible, algo que ni la más profunda oscuridad ocultaría. Un ente inexistente mugriento, contradictorio, corrompido por sus propios pensamientos, que ya no cree ni en su supervivencia, que se repugna cada vez que capta alguna impresión de su propia existencia, que siente una profunda aversión a todo él. ...no puedo más. Material vicioso e infecto que me rodea a todas horas, pero tan sólo es materia. Mi ser, mi pensamiento, me produce náuseas, rehuyo de él, pero no consigo despegarme de él, y cada vez me odio más por ello... siento que en realidad es un ser que me posee, que siente el mismo odio que yo hacia él, pero estos días me está ganando la batalla ...me odio, odio mi mortalidad, mi imperfección, mi impotencia, mis contradicciones, mi confusión, mis ilusiones perdidas, mis ideales rotos, mi moral de esclavo, mi forma de camello, mi aceptación, mi mundo, mi yo... me odio.

2 comentarios:

Etèria dijo...

Odiate más aun. Aun eres más imperfecto de lo que crees, aun eres peor que eso.

Cuando hayas acabado de odiarte entonces empezaras a quererte, a querer todas esas imperfecciones y darte cuenta de lo maravillosa persona que eres.

Un enorme beso "monstruo" (A veces otros ven más allá de lo que nosotros creemos ver y descubren antes que nosotros a una persona genial oculta bajo una máscara...)

Etèria dijo...

¿Y ese nuevo post?... Jajaja, que yo sigo entrando a ver si tienes cositas nuevas, ¿Eh?

Un beso.